Es una de las palabras que usaría para describir la tarde del 31 de diciembre. Faltaban unas horas para comenzar la carrera, cada uno tenía una función para que todo estuviera a punto, yo recogía la silla y la preparaba para que estuviera lista. Una vez hecho la miraba, con nervios, excitación y algo de miedo! En ese momento llame a Verónica y le dije “¿donde nos hemos metido?”, ella pensaba algo similar pero con su positivismo característico “¡dijo a por ello!, va a salir genial!”
Llegamos al lugar de encuentro, y sorprendentemente había mucha gente para acompañar a Miguelón, todas las partes que forman ASION estaban representadas allí, gente de la junta directiva, voluntarios de la asociación y los propios trabajadores, fue un momento gratificante. Una vez todos preparados, la preocupación era Miguelón, que se lo pasara bien, que disfrutara y que lo recordara por mucho tiempo y creo que lo conseguimos.
Empezamos todos juntos y alguno se fue quedando rezagado en el camino, vimos que Miguelón disfrutaba y que se empujaba bien la silla.
Como no iba a disfrutar, rodeado de un grupo de corredores que no se callaban haciéndole bromas y diciendo “tonterías”, eso demostraba que no solo era un buen rato para Miguelón, si no que en el ambiente todos disfrutábamos. Lo mejor cuando Miguelon decía su característico yupi, yupi!!
Parecíamos un grupo de guardaespaldas con Miguelón en medio, dos por delante de la silla haciendo hueco y otros dos al lado para que fuera siempre arropado y acompañado, y al rededor de estos, más corredores animado, era un rey!!Y siempre algún fuertudo empujando la silla.
He de decir que cuando cogí la silla me encanto, la adrenalina hacía no solo que no te costará, si no que te daba más fuerza para empujarla. Casi al final de la carrera, nos encontramos al grupo de animadores de ASION, lo que nos dio más motivación para acabar los 2 kilómetros que nos quedaban, nos acompañaron un buen tramo y encima cuesta arriba, llevaban una gran pancarta que hacía un poco más visible el motivo por el que corríamos, por todos los niños y adolescentes con cáncer, por mejorar su calidad de vida!
Al poco tiempo, le tocaba a otra persona coger la silla, y allí estaba, su padre Valentín esperando paciente y con ilusión de llevarle hasta el final, agarro la barra y empezamos a correr, Miguelón aumentó su sonrisa habitual al ver a su padre y ver que este empujaba la silla! Valentín fue a un buen ritmo, y estuvo más que a la altura!
Y ya llegaba el final, y le tocaba a Miguelón hacer su parte, se bajo de la silla, cansado después de tanto tiempo, pero lo hizo, ando muchos metros y entro andando,
Entrada emocionante, después de un gran esfuerzo, y gratificante, no ganamos, no fuimos los primeros pero la satisfacción y la alegría era igual e incluso mayor que el ganador de la carrera!!
Reto conseguido, Miguelón llegó y conseguimos recaudar dinero para seguir trabajando con los niños y adolescentes con cáncer para mejorar su calidad de vida, ahora nos toca continuar con nuestro trabajo diario en ASION para seguir luchando por ellos.
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